SALVADOR RUEDA SANTOS nació en Macharaviaya (caserío de Benaque), en Málaga, el 3 de diciembre 1857, fue periodista y poeta precursor del Modernismo Ibérico.
Junto con Manuel Reina, Manuel Machado, Francisco Villaespesa o el joven Juan Ramón Jiménez, será uno de los pocos representantes de este movimiento en España. Dominando el metro clásico del soneto, también tiene pequeñas composiciones líricas, las coplas, que enlazan con las que más tarde producirá un noventayochesco Antonio Machado.
Junto con Manuel Reina, Manuel Machado, Francisco Villaespesa o el joven Juan Ramón Jiménez, será uno de los pocos representantes de este movimiento en España. Dominando el metro clásico del soneto, también tiene pequeñas composiciones líricas, las coplas, que enlazan con las que más tarde producirá un noventayochesco Antonio Machado.
Hijo de jornaleros, tuvo una formación autodidacta.
Fue estudiante de latín, monaguillo, jornalero, guantero, carpintero, droguero, corredor de guías del puerto de Málaga, pirotécnico y oficial primero del Cuerpo facultativo de Archiveros Bibliotecarios y Arqueólogos. Y en Madrid trabajó en la “Gaceta de Madrid”.
Escritor muy fecundo, es autor de novelas y relatos costumbristas de ambiente andaluz como “El patio andaluz” (1886), “El cielo alegre” (1887), “El gusano de luz” (1889), “La reja” (1900), idilios poéticos y obras teatrales. Su obra poética se inició en 1880 con “Renglones cortos” (1883) y siguió con “Noventa estrofas”.
Sus libros poéticos de madurez son “Piedras preciosas” (1900), “Fuentes de salud” (1906), “Trompetas de órgano” (1903) y “Lenguas de fuego” (1908). En 1928 aparece “Antología poética” y en 1957 su obra póstuma “Claves y símbolos”.
En sus composiciones buscó la armonía, basada en la melodía y el ritmo. Así, su obra se convirtió en un repertorio variado de formas y combinaciones estróficas renovadoras; introdujo novedades métricas que luego utilizarían casi todos los vates modernistas.
Son las principales características de su poesía la intensidad pictórica de su colorido y la nota de musicalidad, conseguida por medio de nuevos ritmos y originales combinaciones de inusitadas estrofas. Los temas son muy variados, pero entre ellos destacan los que se refieren al mundo de la naturaleza y la meridional geografía andaluza, que el poeta describe con brillantez.
Su poesía fue muy bien acogida en Hispanoamérica y allí marchó el poeta, que agradeció la hospitalidad en su poema "El milagro de América" (1929). Rueda fue solemnemente coronado en La Habana en 1910. Regresó sin embargo a Málaga, donde vivió modestamente en una casa cerca del Alcazaba; cayó enfermo en marzo de 1933 y murió el 1 de abril de ese mismo año.
Escritor muy fecundo, es autor de novelas y relatos costumbristas de ambiente andaluz como “El patio andaluz” (1886), “El cielo alegre” (1887), “El gusano de luz” (1889), “La reja” (1900), idilios poéticos y obras teatrales. Su obra poética se inició en 1880 con “Renglones cortos” (1883) y siguió con “Noventa estrofas”.
Sus libros poéticos de madurez son “Piedras preciosas” (1900), “Fuentes de salud” (1906), “Trompetas de órgano” (1903) y “Lenguas de fuego” (1908). En 1928 aparece “Antología poética” y en 1957 su obra póstuma “Claves y símbolos”.
En sus composiciones buscó la armonía, basada en la melodía y el ritmo. Así, su obra se convirtió en un repertorio variado de formas y combinaciones estróficas renovadoras; introdujo novedades métricas que luego utilizarían casi todos los vates modernistas.
Son las principales características de su poesía la intensidad pictórica de su colorido y la nota de musicalidad, conseguida por medio de nuevos ritmos y originales combinaciones de inusitadas estrofas. Los temas son muy variados, pero entre ellos destacan los que se refieren al mundo de la naturaleza y la meridional geografía andaluza, que el poeta describe con brillantez.
Su poesía fue muy bien acogida en Hispanoamérica y allí marchó el poeta, que agradeció la hospitalidad en su poema "El milagro de América" (1929). Rueda fue solemnemente coronado en La Habana en 1910. Regresó sin embargo a Málaga, donde vivió modestamente en una casa cerca del Alcazaba; cayó enfermo en marzo de 1933 y murió el 1 de abril de ese mismo año.
NOVIA DE LA TIERRA
(Salvador Rueda )
Mirarte solo en mi ansiedad espero,
solo a mirarte en mi ansiedad aspiro,
y más me muero cuanto más te miro,
y más te miro cuanto más me muero.
El tiempo, pasa por demás ligero,
lloro su raudo, turbulento giro,
y más te quiero cuanto más suspiro,
y más suspiro cuanto más te quiero.
Deja a tu talle encadenar mi brazo,
y, al blando son con que nos brinda el remo,
la mar surquemos en estrecho lazo.
Ni temo al viento ni a las ondas temo,
que más me quemo cuanto más te abrazo,
y más te abrazo cuanto más me quemo. endereços eletronicos onde foram extraídas as informações:http://www.poetasandaluces.com/poema.asp?idPoema=2502 http://www.poetasandaluces.com/autor.asp?idAutor=164